My heart is just too dark to care.
sábado, 25 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
martes, 17 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
Era la única humana en ese gigante castillo, o al menos eso parecía. La gente me pasaba por al lado, sin advertir mi presencia, cargados de libros, algunos llevaban el libro flotando frente a ellos mientras caminaban, mientras otros jugaban a lanzar luces de colores desde esas cosas que yo supuse que eran varas mágicas o algo así.
Me sentía un bicho raro frente a todas las maravillosas cosas que hacían esos magos.
No me quedaba otra opción que esperar a Sophia y Nicolás que habian ido a hablar con el tal Yahar, ese hombre que tanto escuche hablar de él en los últimos seis meses de mi vida. También escuchado hablar sobre el mundo mágico que tanto me intrigaba, pero nunca me había imaginado que existían los magos o hechiceros, y todas esas criaturas mitológicas que me había mencionado Sophia.
Leo nunca me había hablado mucho de nada, a pesar de todo de haber estado tanto tiempo con él, ahora lo sentía como un completo desconocido, como si nunca lo hubiese conocido...
Una persona chocó contra mi, me impulsó de tal forma que caí al suelo y me golpeé la cabeza con el oscuro suelo. Una mano blanca me levantó de la cintura, poniéndome de pie pero quedé un poco atontada del fuerte golpe.
- Disculpame, ¿estás bien? - era una voz masculina, completamente desconocida. Miré sus ojos profundamente negros, el pelo igual que le color de la noche y la piel blanca, casi tanto como la piel de... Leo.
- Eh, em, creo que si - contesté intentando sacar el dolor de mi cabeza.
- ¿sos nueva en el colegio? - me preguntó, creyendo que yo era un hechicero. Lo miré fijamente durante más de un minuto, pero no se dio cuenta de que yo era un humano común y corriente.
- Eh, no, no soy de por acá - contesté. Me miró extrañado.
- Por lo menos déjame ver tu varita, para descubrir quien sos - definitivamente pensó que yo era una de ellos.
- Soy humana... sin magia - le susurré. Su cara se desfiguró por completo cuando le dije mi identidad. - por favor no digas nada... Giovanno - leí su nombre en el bordado de la camisa.
- Está bien, no digo nada. - dijo prometiendolo - es increible, nunca ví un humano sin magia, excepto a mi primo, pero sus padres son magos... ¿los tuyos que son?
- Son humanos, soy completamente humana sin magia, soy sangre pura - bromeé. Parecia caerle bien.
De repente se escuchó un estruendoso ruido que salia de una oficina, e inmediatamente supuse que eran Sophia y Nicolás. (...)
Me sentía un bicho raro frente a todas las maravillosas cosas que hacían esos magos.
No me quedaba otra opción que esperar a Sophia y Nicolás que habian ido a hablar con el tal Yahar, ese hombre que tanto escuche hablar de él en los últimos seis meses de mi vida. También escuchado hablar sobre el mundo mágico que tanto me intrigaba, pero nunca me había imaginado que existían los magos o hechiceros, y todas esas criaturas mitológicas que me había mencionado Sophia.
Leo nunca me había hablado mucho de nada, a pesar de todo de haber estado tanto tiempo con él, ahora lo sentía como un completo desconocido, como si nunca lo hubiese conocido...
Una persona chocó contra mi, me impulsó de tal forma que caí al suelo y me golpeé la cabeza con el oscuro suelo. Una mano blanca me levantó de la cintura, poniéndome de pie pero quedé un poco atontada del fuerte golpe.
- Disculpame, ¿estás bien? - era una voz masculina, completamente desconocida. Miré sus ojos profundamente negros, el pelo igual que le color de la noche y la piel blanca, casi tanto como la piel de... Leo.
- Eh, em, creo que si - contesté intentando sacar el dolor de mi cabeza.
- ¿sos nueva en el colegio? - me preguntó, creyendo que yo era un hechicero. Lo miré fijamente durante más de un minuto, pero no se dio cuenta de que yo era un humano común y corriente.
- Eh, no, no soy de por acá - contesté. Me miró extrañado.
- Por lo menos déjame ver tu varita, para descubrir quien sos - definitivamente pensó que yo era una de ellos.
- Soy humana... sin magia - le susurré. Su cara se desfiguró por completo cuando le dije mi identidad. - por favor no digas nada... Giovanno - leí su nombre en el bordado de la camisa.
- Está bien, no digo nada. - dijo prometiendolo - es increible, nunca ví un humano sin magia, excepto a mi primo, pero sus padres son magos... ¿los tuyos que son?
- Son humanos, soy completamente humana sin magia, soy sangre pura - bromeé. Parecia caerle bien.
De repente se escuchó un estruendoso ruido que salia de una oficina, e inmediatamente supuse que eran Sophia y Nicolás. (...)
Miraba al profesor de literatura sin prestarle atención. Mi proximidad a Leonel me desconcentraba, pero era agradable sentir su mano a solo 5 cm de la mía, a punto de tocarse, pero tímidas, ninguno de los dos queríamos ceder. Me dirijo una mirada de asombro y de repente todos hicieron lo mismo con su compañero de banco. Al parecer el profesor había comentado algo muy importante, y yo me lo había perdido por estar concentrada en mis pensamientos.
- Em, ¿que dijo? - le pregunté a Leonel. Se dibujó en su cara esa sonrisa picara de costado.
- Eh perdón, Srita. Amden.. ¿tiene alguna duda de la clase? - me preguntó seriamente el profesor. Negué con la cabeza y el profesor Mariano siguió con su clase.
Esta vez me quedé callada y cada vez que Leo me miraba yo asentía de una forma muy convincente. Así pasaron 10 o 15 minutos.
- No escuchaste nada.. ¿no? - me interrogó después de que se haya terminado el largo discurso del profesor.
- Emm, no. ¿Era muy importante?
- Ay Belén, obviamente que era importante, pero bueno... - me dijo en tono desesperado, con el tono que se lo dice un padre a su hija.
Asentía a todo lo que me decía aunque no lo escuchaba, solo me concentré en mirar sus hermosos ojos. Le puse la mano sobre la boca cuando me cansé de verlo hablar, porque era en vano que siguiera explicando cuando yo realmente no lo escuchaba.
- Bueno, veo que tampoco te importa mucho - me dijo en tono disgustado. Sonreí. Me encantaba estar con Leonel.
- Y bueno, no te lo voy a negar, la verdad que no me importa - le dije sonriendo y empecé con las actividades.
Sentía su mirada recorriendo mi cara, pero no iba a mirarlo, sino se daría cuenta de lo mucho que me atraía.
Tocó el timbre y como de costumbre me esperó hasta que guardé todos mis libros.
Esa tarde solo nos habíamos limitado a caminar juntos, sin intercambiar palabra alguna, en un largo pero hermoso silencio. (...)
- Em, ¿que dijo? - le pregunté a Leonel. Se dibujó en su cara esa sonrisa picara de costado.
- Eh perdón, Srita. Amden.. ¿tiene alguna duda de la clase? - me preguntó seriamente el profesor. Negué con la cabeza y el profesor Mariano siguió con su clase.
Esta vez me quedé callada y cada vez que Leo me miraba yo asentía de una forma muy convincente. Así pasaron 10 o 15 minutos.
- No escuchaste nada.. ¿no? - me interrogó después de que se haya terminado el largo discurso del profesor.
- Emm, no. ¿Era muy importante?
- Ay Belén, obviamente que era importante, pero bueno... - me dijo en tono desesperado, con el tono que se lo dice un padre a su hija.
Asentía a todo lo que me decía aunque no lo escuchaba, solo me concentré en mirar sus hermosos ojos. Le puse la mano sobre la boca cuando me cansé de verlo hablar, porque era en vano que siguiera explicando cuando yo realmente no lo escuchaba.
- Bueno, veo que tampoco te importa mucho - me dijo en tono disgustado. Sonreí. Me encantaba estar con Leonel.
- Y bueno, no te lo voy a negar, la verdad que no me importa - le dije sonriendo y empecé con las actividades.
Sentía su mirada recorriendo mi cara, pero no iba a mirarlo, sino se daría cuenta de lo mucho que me atraía.
Tocó el timbre y como de costumbre me esperó hasta que guardé todos mis libros.
Esa tarde solo nos habíamos limitado a caminar juntos, sin intercambiar palabra alguna, en un largo pero hermoso silencio. (...)
domingo, 8 de enero de 2012
Como olvidar ese dia :')
El mejor dia del que tenga recuerdo. 28/10/11.
Parecia ayer cuando estaba caminando por el estadio, esperando que sean las 10:30, y ahora? Ahora estoy acá sentada recordando lo bien lo que pasé, lo bien que me banqué el pogo (?) ah porque ._. y cuando se puso a llover cuando empezaron a tocar el tema Cryin' n_n
Diosssss, como olvidar todo eso? Imposible.
Gracias por tanto Aerosmith♥
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